Paula (Alexandra Jiménez) y Raúl (Juan Diego Botto) llevan cinco años juntos. Ambos cuidan de Dani, el hijo de seis años de Raúl (interpretado por el debutante en la gran pantalla Álex Infantes) de su matrimonio anterior. Paula ha estado presente en la vida del niño prácticamente desde siempre, y entre ellos se ha creado un vínculo especial. Los tres podrían formar una familia normal, pero la protagonista se enfrenta cada día al reto de demostrar que merece ostentar el “título” de madre. La pareja atraviesa una crisis y la separación está a punto de producirse. ¿Qué pasará entonces?
Los adultos, tarde o temprano, lograrán superar la ruptura, pero es posible que Paula nunca vuelva a ver a Dani, porque no es su madre biológica. Esta historia, centrada en la dolorosa naturaleza de las despedidas, pone de relieve un vacío legal que no tiene en cuenta las emociones del niño y plantea una pregunta clave: ¿qué es más importante: los sentimientos o el ADN?
Tras el verano es la ópera prima de Yolanda Centeno, recibida con calidez en la pasada edición del Festival de Málaga. La película, que profundiza en el tema de las familias reconstituidas, desarrolla el cortometraje de la directora Imposible decirte adiós, inspirado en sus propias experiencias autobiográficas.
