El realismo en el cine español de los años cincuenta
El cine español aterriza en la década de los cincuenta con la intención de querer concretarse. Tras un tiempo de producción dentro del marco político y cultural del franquismo, es el momento del relevo generacional en el que cineastas cinéfilos, con una aguda conciencia social y un referente estético nutrido por los códigos del realismo europeo (visiblemente por el neorrealismo italiano) se plantean hacer un cine diferente. Partiendo de un marco de películas costumbristas, allegadas a personajes cotidianos y familiares, el imaginario que surge de este cine se ha convertido en un referente palpable de la cinematografía clásica española. En estas películas encontramos la tradición realista más heterodoxa con el estilo que implicaba la revolución visual y política del cine europeo, desarrollado dentro de los límites posibles de un periodo económicamente deprimido y políticamente difuso.
