Plácido
La comida se convierte aquí en espectáculo público. Berlanga retrata una campaña navideña en la que las clases acomodadas “invitan a un pobre a su mesa”, evidenciando cómo la alimentación puede ser instrumentalizada como gesto superficial de caridad.
Tras la dimensión íntima y moral de Viridiana, esta segunda sesión amplía la mirada hacia la crítica colectiva: la comida como escenario de hipocresía social y desigualdad.
Esta actividad complementa al Festival de Culturas Iberoamericanas y continúa la estela de la programación de “El cine de los sábados”.
