Surcos
Manuel llega a Madrid buscando una vida mejor en compañía de su mujer y de sus tres hijos. Se alojan en casa de unos parientes, cuya hija, Pili, vende tabaco por la calle y mantiene relaciones con un rufián que trabaja para "El Chamberlán", un indeseable que se dedica a toda clase de negocios sucios. Un día tras otro, los intentos de los recién llegados por sobrevivir con honradez y dignidad fracasan tristemente.
