México, México, souvenir
Un turista llega a la Ciudad de México con la intención de consumirla sin límite recorriendo sus espacios con una mirada voraz y superficial. Su obsesión por registrar cada instante a través de la cámara transforma la experiencia del viaje en un delirio fotográfico que lo arrastra a situaciones cada vez más absurdas y bizarras, todo en su afán por acumular souvenirs y pruebas visuales de su paso por la ciudad. Dirigida por Adrián Antequera y producida por Natalia Monsivais, la pieza construye su discurso a partir de una edición ágil y precisa, que reproduce el ritmo acelerado del turismo consumista contemporáneo. El montaje enfatiza la rapidez, la saturación de imágenes y la acumulación constante, reflejando cómo la necesidad de capturar y poseer la experiencia termina por vaciarla de sentido. El alegato final refuerza este planteamiento y deja al espectador con una sensación incómoda pero necesaria, invitándolo a cuestionar su propia manera de mirar, viajar y relacionarse con los lugares que visita.
