Los Trazos de Mireia
Cuando Mireia se enfrenta a la falta de apoyo de su padre para estudiar artes, se abre ante ella un conflicto profundo entre el deber y el deseo. Mireia siente una atracción incontenible por el mundo artístico, donde encuentra su verdadera vocación en contraposición a los deseos de su padre, médico. Mireia debe decidir qué hacer, por lo que este proceso se convierte en un viaje íntimo de afirmación personal, donde los silencios, las miradas y los pequeños gestos revelan la intensidad del conflicto emocional. El corto ofrece una mirada sensible a los deseos intrínsecos que habitan en cada individuo, especialmente cuando la pasión se convierte en el motor principal de la vida y exige ser escuchada. Dirigido por Joan Puig y producido por Alejandra Alvarado, este emotivo cortometraje aborda con delicadeza la tensión entre los sueños propios y las expectativas familiares, invitando al espectador a reflexionar sobre el valor de elegir aquello que verdaderamente nos define.
