Gusarapos
Ulysse de Maximy
«Gusarapos» (2024) se presenta como un soliloquio íntimo construido a partir de grabaciones de voz de un familiar del autor diagnosticado con esquizofrenia.
La obra funciona como un ejercicio audiovisual de mise-en-abîme, en el que las capas de recuerdo, sonido e imagen se reflejan y se repliegan unas sobre otras, dando forma a un mosaico sensorial que remite a la infancia del autor a lo largo de sus casi 18 minutos de metraje. .
Con esta pieza, Ulysse de Maximy, quien está además a cargo de la dirección y producción, ofrece una experiencia sobrecogedora y honesta, donde lo autobiográfico se transforma en un acto de exploración artística. El resultado es una obra que invita al espectador a adentrarse en un territorio íntimo, delicado y profundamente humano, en el que la memoria se convierte en materia viva y el cine en un espacio de resonancia emocional.