Wilcock y la muerte del castellano en Buenos Aires
En su casa, en la calle Barracas en Buenos Aires, Wilcock hablaba inglés, italiano y francés. El castellano fue para él la lengua de la escuela y de la calle, de los círculos literarios y de Borges. Bajo la guía de este último publicó en los años cuarenta, cuando tenía apenas veinte años, cinco libros de poesía, varios cuentos y publicaciones en “Sur”. Tradujo a Kafka, Eliot, Green y fue acreedor de los principales premios literarios argentinos, desde el premio "Ciudad de Buenos Aires" al "Premio de Poesía de la Sociedad Argentina de Escritores".
En los años cinquenta Wilcock dejó Argentina y se trasladó primero a Londres y después a Roma, en donde se dedicó a escribir en italiano, abandonando el español, su lengua más querida.
Escribe un editor, sobre uno de sus cuentos: "Después de todo recuerde que usted escribe en castellano, a todas luces una lengua muerta". Le contesta un escritor: "A ratos intento revivirla"
Giuseppe Troncale. Periodista y traductor literario. Doctor en Lenguas modernas y estudios filosóficos en la Universidad de Palermo. Ha impartido conferencias en varias universidades: México 2009 (53° Ica, Congreso Internacional de Americanistas), Trento 2010 (XXVI convegno degli ispanisti italiani - Aispi), Edimburgo 2010 (International Symposium "Tu se' lo mio maestro e 'l mio autore", University of Edinburgh). Ha publicado textos de crítica literaria en varias revistas especializadas: "Poeti e poesia" (Roma), "Incontri. Rivista europea di studi italiani" (Amsterdam), "L'avventura di restare" (San Marco dei Giustiniani, Génova)
