Un encuentro perfecto
Asistimos a una ceremonia de té poco común, porque el anfitrión es un maestro de té español y el invitado es un residente en España desde hace más de veinte años. Todo se desarrolla en un Salón de té en Madrid. El dulce que acompaña la ceremonia, en este caso es un tocino del cielo, procedente de Jerez de la Frontera. El invitado japonés prueba dicho dulce, que no existe en su país natal, acompañado de su matcha, que es el té verde amargo, utilizado de forma ritual en Japón, con influencia del Budismo Zen.
