Buen Camino
Buen Camino sigue la vida de Checco, una vida acomodada y comodísima, y no podría ser de otro modo, siendo él hijo único de un riquísimo fabricante de sofás. Podría decirse que lleva una vida verdaderamente envidiable, puesto que no le falta absolutamente nada. Pero, en realidad, algo sí le falta. Se trata de su hija menor de edad, Cristal, que ha desaparecido de repente sin dejar rastro. Llamado con urgencia a Roma por su exmujer Linda, Checco se encuentra por primera vez afrontando las responsabilidades de su paternidad, intentando buscar a la muchacha, una tarea bastante complicada, ya que no sabe absolutamente nada de Cristal ni de su vida. En su ayuda llega Corina, la mejor amiga de Cristal, a quien Checco logra sobornar para que confiese que su hija ha partido rumbo a España. ¿Para hacer qué? Al reunirse con ella lo descubrirá: Cristal ha decidido recorrer como peregrina el Camino de Santiago de Compostela, 800 kilómetros a pie en busca de un sentido para su vida, una distancia inmensa que Checco considera una locura, pero que, muy a su pesar, se verá obligado a emprender. Intentará recomponer su relación con Cristal. La empresa parece imposible, pero ya se sabe que un viaje puede cambiar la vida y hacerla verdaderamente rica.
