Retrato del Gauchito Gil
Durante años, Lía Dansker observa con su cámara lo que al principio es un altar improvisado en el lugar donde fue asesinado el Gaucho Antonio Gil, una especie de santo local. Alrededor del mito del mártir Antonio Gil, Dansker nos cuenta la historia de un pueblo, de sus memorias y creencias, de su forma de adorar y encontrarse con lo sagrado. A lo largo del documental vemos la transformación del lugar, que pasa de ser espacio de ofrendas espontáneas a espacio de multitudes, elemento que conlleva la inevitable aparición de las instituciones de control
