La herida
Ana, la protagonista, tiene 28 años y trabaja como conductora de ambulancia. En su trabajo se siente útil y satisfecha ayudando a otros. Sin embargo, fuera de su jornada laboral, tiene serios problemas para relacionarse. Es socialmente torpe, incluso agresiva, con las personas más cercanas y queridas. Ana no puede controlar este comportamiento ni sus emociones, por las que sufre y se atormenta, sintiéndose culpable. Poco a poco, su conducta se va haciendo cada vez más autodestructiva hasta autolesionarse, sintiéndose cada vez más aislada. Ana padece lo que los psiquiatras llaman trastorno límite de la personalidad, o conducta borderline. Pero ella no lo sabe.
El drama sensible y emotivo de Fernando Franco invita al público a identificarse con la protagonista y comprender lo que ella siente.
