Arte rupestre en Altamira y Latmos, el legado de las sociedades prehistóricas
Gonzalo Sánchez Eguren
El Instituto Cervantes participa por primera vez en el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 11 de febrero Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia en reconocimiento al papel clave que desempeñan las mujeres en la comunidad científica y la tecnología. El tema escogido reúne por consiguiente la condición femenina y el hallazgo científico, amén del vínculo entre Turquía y España.
Proponemos una conferencia en la que se rendirá homenaje a la niña de ocho años, María Sanz de Sautuola, que descubrió las pinturas de Altamira cuando estaba con su padre, Marcelino, en el interior de la cueva, y a la profesora Neşe Atik, del Departamento de Arqueología de la Universidad Namık Kemal de Tekirdağ, directora de los trabajos a través de los cuales se descubrieron las pinturas rupestres de la región prehistórica de Latmos. Todo ello en momento especial para Altamira (Cantabria, en el norte de España) ya que se cumplen 40 años de su declaración como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La conferencia correrá cargo de Gonzalo Sánchez Eguren, historiador, docente de la Consejería de Educación de Cantabria y colaborador de la Universidad Permanente y del Aula Permanente de la Fundación Comillas. En palabras del profesor, “las pinturas rupestres de Altamira y las aparecidas en la región prehistórica de Latmos, en la provincia turca de Aydin, aunque separadas por miles de años, comparten la magia del legado que nos dejaron las sociedades prehistóricas. La fragilidad de este testimonio en piedra nos obliga a protegerlo para que las generaciones futuras puedan disfrutarlo.”