Hablando con María Isabel Molina
Dice María Isabel Molina que desde niña ya inventaba historias. Los botones del costurero de su madre, los muñecos recortables de papel, los cromos de artistas de cine, para ella, todo era bueno para dramatizar una aventura. En la hora de estudio del colegio, las escribía en los cuadernos de apuntes. Enviar los primeros cuentos –escritos a mano- a algunas revistas y más tarde presentar un original a un concurso fueron pasos inevitables. Y cómo tuvieron buena acogida.... pues continuó escribiendo más libros y otras historias hasta hoy.
