Este primer encuentro es un acto de iniciación al ritual de la escritura. Descubriremos juntos lo que he llamado “la gramática mágica”. Dicha gramática propone un juego: descubrir la musicalidad de sus palabras y reconocer en ellas una sintaxis que exhibe un sistema de Pensamiento, donde no acude un agente externo, sino que se mantiene en un fluir de orden o variabilidad único, es decir, tu voz original, tu voz interior. En este viaje, nos adentraremos en una experiencia interior, para reconocer, la voz primordial que nace de nuestro centro (espiritual, emocional). Es menester aclarar que la utopía de la emancipación cultural no es importante en nuestro viaje. No es el signo, lo que nos corresponde erradicar, sino el símbolo que nos ruega poner al descubierto. Ese gran símbolo de nuestra música interior, que a veces está escondido y que requiere ciertos trucos para poder identificarlo. Puede ser una canción de cuna, o el cuento que nos narró la abuela, o simplemente el recuerdo de un viaje en tren, o aquel sendero iluminado en un bosque en primavera. De cualquier modo, aquella música primera trazó en nuestro lienzo de la percepción un movimiento y un estilo. La tarea es recuperar esa sonata antigua para poderla convertir en una voz narrativa, quizá poética. Escribiremos, sí, ¡escribiremos la música de tus palabras!
En este encuentro, la escritura no aparece como técnica sino como un gesto antiguo, como el acto fulminante de encender un fuego en la oscuridad. Hablaremos de poiesis y revisaremos algunos versos del poeta Fernando Denis que nos ayudarán a transitar el atrium, la entrada del edificio de nuestro lenguaje, nuestro universo léxico, para poder convertirnos en escritores aedos con el fin de verter la música de las palabras en nuestra primera creación. Sí, en este encuentro escribiremos un texto poético. Nos preguntaremos, como se lo preguntó Fernando Denis: ¿Quién puso esa música en mis oídos desde muy temprano? ¿Quién puso esa música en sus oídos desde muy temprano?
La invitación es que inicien el camino de la Ars Combinatoria, en este laboratorio de escritura creativa, para que puedan iniciar el tránsito hacia su propia Gramática Mágica.
