Amanece que no es poco
Teodoro es un ingeniero español que trabaja como profesor en la Universidad de Oklahoma, en Estados Unidos, y regresa a España para disfrutar de un año sabático. Al llegar descubre que Jimmy, su padre, ha matado a su madre, y éste le compra una moto con sidecar para recompensarle por la pérdida. Juntos llegan a un remoto pueblo de montaña donde se encuentran con unas extrañas gentes: un sacristán a punto de subir en cuerpo y alma a los cielos, o una mujer que tiene plantado en su huerto a un hombre.
