Este proyecto se basa en el libro Canto jo i la muntanya balla / Canto yo y la montaña baila de la escritora catalana Irene Solà. El grupo utiliza la yuxtaposición de historias y perspectivas que ofrece la autora para crear un paisaje sonoro arraigado en la energía ancestral y mística de las montañas y las fábulas que las habitan, ya sean los Pirineos, el Teide, Sierra Nevada o los Picos de Europa. Los sintetizadores reproducen el órgano de tubos. El ritmo lento y minimalista de Kyria Libia acompaña las diferentes voces que se unen para crear y traer otras historias, paralelas o de otro tiempo, interpretadas por Vanesa Díaz Gil (voz), Alba Aceytuno (saxo alto), Benoît Quentin (contrabajo) y Rodrigo Ballesteros (batería).
La idea de este proyecto, con carta blanca, surgió de una necesidad urgente de calor y luz, en medio de este invierno históricamente largo que el mundo está experimentando. Reunirse alrededor de un fuego para recordar que la humanidad comparte un refugio común, un espacio antiguo, rico, generoso y sin fronteras.
