En las actas del juicio de Juana de Lorena, cuando le preguntan cómo sabía que era la voz del arcángel Miguel la que oía, ella responde:
«Porque tenía voz de ángel.
— ¿Cómo sabe que era la voz de un ángel?
—Porque quería creerlo».
Desde que leí esta última frase, me acompaña como una posible definición del teatro y del funcionamiento de la fe. ¿Cuál es la relación entre la voluntad y la fe? ¿Qué es lo que hace que algo sea verosímil? ¿Qué papel desempeña el deseo de creer en la sumisión?
Esta vez, los materiales que utilizaremos como punto de partida para nuestra propia ficción serán «Ordet» («La palabra») de Kai Munk y su versión cinematográfica de Carl Dreyer.
Al igual que en «Ordet», habrá muerte y resurrección. Y, sobre todo, el deseo de jugar con la percepción del espectador para que la propia representación sea una prueba de su fe.
Muchas veces se ha dicho que el teatro es una mentira.
Nosotros intentaremos decir algo diferente.
Pablo Messiez
