La ilusión de un verano sin fin
En 1999, la reconocida fotógrafa argentina Alessandra Sanguinetti conoció a dos primas inseparables, Guillermina Aranciaga y Belinda Stutz, que vivían en una zona rural a las afueras de Buenos Aires. Durante más de 25 años, las fotografió y documentó sus vidas. Fruto de esta colaboración surgió una serie de fotolibros y exposiciones titulada Las aventuras de Guille y Belinda, en la que retrataba a las dos amigas en escenas oníricas y cuidadosamente escenificadas, capturando el espíritu de sus juegos e imaginaciones infantiles.
Ahora, Sanguinetti lleva este evocador proyecto a la gran pantalla con su primer largometraje documental, que recorre la vida de ambas a lo largo de varias décadas mediante secuencias que transcurren en tiempo real. La primera mitad de la película, compuesta por grabaciones de vídeo que nos sumergen en sus juegos de disfraces y en los asombros de la adolescencia, da paso progresivamente a la cruda realidad de la vida adulta en la Argentina rural. Nostálgica, pausada y profunda, La ilusión de un verano eterno es una cautivadora reflexión sobre el paso del tiempo y la fuerza perdurable de la intimidad entre mujeres.
